lunes, 17 de diciembre de 2012

Los lunes de Candela (v.o.). Expectativas



         Qué malas son las expectativas. No hay nada peor que tenerlas, decía mi amiga Carolina en el instituto cada vez que pasaba el guaperas de López en chándal por mitad del patio a la hora del recreo.
        
          Cuánto tiempo hacía que no pensaba en Carolina… Y de pronto me acordé de que cumplía años el 21 de diciembre, el mismo día que según los mayas (que no tenían años bisiestos ni calendario gregoriano) nos va a salir el rótulo de game over. Y me dije: “Nena, que te vas para el otro barrio con el tinte sin dar”.
Acto seguido, asustada de mi propia superficialidad, pensé que tenía conseguir un libro, como mínimo, de Kundera o de Kafka, para frenar los estragos de la banalidad. Y así ufana y decidida a emprender el camino de la sabiduría me metí en el metro para ir a la biblioteca del centro.

 …¿Pero que te pasa a ti todo en el metro? ¡Claro, si me paso media vida dentro!

         Llevaba recorridas unas dos paradas de trayecto, cuando se abrieron las puertas y entró en el vagón un jovenzuelo con cascos, pantalones de tiro bajo, pero que muy bajo, y el pelo verde (el mismo tono que se te queda si eres rubia y no tienes cuidado con el cloro de la piscina en verano).
Yo le miraba, no porque me sorprendiera que nadie llevara el pelo de semejante tono (todo el mundo sabe que las nuevas californianas son las mechas pastel), sino porque me daban ganas de subirle la cinturilla (temerosa de Dios porque se le viera el culo y pasara el chaval el mal rato que me llevé yo el día que se me ocurrió ponerme leggins). Cuando de repente, entre meneillo y meneillo de suburbano, el joven empezó a realizar unos pasos de break dance sin soltarse de la barra, como una stripper profesional donde las haya.

Dirty Dancing
         El movimiento era pie derecho lo giro 90 grados - subo el hombro contrario - cabeza pa’ allá - golpe de nuca pa’ acá - cadera Shakira - pierna y rodilla adelante y arriba - saco pecho palomo y pa’ dentro otra vez.
Anda, pensé yo, como los de Upa Dance (coletilla: un paso adelante). Por supuesto, como era de esperar, mi imaginación comenzó a volar y ya lo visualizaba con Sergio Alcover en la batalla del street style de un programa de baile vespertino. Qué emoción. La fama cuesta. ¿A cuánto está el kilo de fama en el mercado? No podía evitarlo. Me quedé mirándole sin disimulo, aprovechando, todo hay que decirlo, que tengo cara de despiste por naturaleza y que el peliteñido iba a lo suyo. ¡Qué ganas tenía de ver la coreografía entera!
         Y sin embargo…
         Qué razón tenías, Carolina. Pero qué malas son las expectativas.
        Para mi decepción, lejos de innovar, el chaval entró en un bucle infinito y no paró de repetir el mismo tembleque durante cinco estaciones. Y yo, con los ojos como platos y el ansia desbordada esperaba una pirueta, un doble mortal hacia delante, un “ahora se arranca y pega un salto a lo Dirty Dancing para que le coja en volandas el obrero que está al fondo”. Pero nada. Inversión cero en I+D: ningún paso nuevo. Total, que al final llegó mi parada y me tuve que bajar. No sin antes mirarle digna y altanera al pasar por su lado con unas pupilas que claramente decían: “Desde luego, no te da vergüenza ir creando esa expectación en la gente. Coherencia, amigo: no se puede llevar el pelo verde y luego ser tan soso”. 

Pd de S: No permitiré que el lunes me arrincone.  Ahora mismo me voy como Candela a por un libro y un tinte, por si las moscas.
Gracias por leer y comentar.
Feliz lunes, candelas y candelos. 

7 comentarios:

  1. Hola Soledad,
    he llorado de la risa leyendo a Candela desde que la conozco adoro los lunes para leer sus ocurrencias.
    Me encanta empezar la semana con una sonrisa.
    Siempre superas mis expectativas cuanto más te leo más me gustas me pasa como con Candela jajaja!!
    Un besito enorme y feliz semana

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    1. Muchas gracias, Mariajo. Me encanta que te eches unas risas con Candela. :)

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  2. A mi me pasa lo mismo... adoro los lunes de Candela, estoy deseando llegar a casa, para leerla! Que bueno...me encanta este personaje Sol!!

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    1. Gracias, sister... No permitas que nadie te arrincone, jeje.

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  3. ¡Estupendo! Candela tiene progresión por su expontáneidad y su natural forma de expresarse. Es rica en descripciones con ese elegante matiz hilarante, con su propia personalidad. Sí le pongo alguna pega, jejej (cómo no), y es que no toma cuerpo de relato sino de redacción. A veces interactúa con otros personajes y eso le da más sentido a "relatos cortos..." pero, otras veces, como esta, se deja llevar por su fluidez y sale la idea sin más.
    (Está clarísimo que no es dogma de fe).
    Enhorabuena, con mayúsculas.

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    1. Un día Silvia dijo "Me gusta" y no añadió ningún "pero" y la llevamos de inmediato a urgencias. ;):)jejeje
      Ay madre, lo que te I love you morena.
      Muchas gracias y muchos besos.

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  4. Jajaja ole los braekers repetitivos. Lo d los pantalones es normal Candela, es por que la juventud necesita el hueco para el pañal como yo.

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